domingo, 22 de diciembre de 2013

Lengua de signos española

Otra de las asignaturas básicas del primer curso del ciclo de interpretación de lengua de signos es la de Lengua de signos española. Es obvio que, sin conocer un idioma, no podemos interpretar hacia/desde él, de ahí que sea un módulo en el que hay que ponerse las pilas desde el principio. Sin embargo, no quiero asustar a nadie: en esta clase se empieza de cero. Se parte de la presunción de que ningún alumno tiene conocimientos previos de lengua de signos española.



Como el objetivo principal es lograr el máximo nivel de LSE en el menor tiempo posible (un año solo, en segundo curso ya no existe esta asignatura), mi profesora utilizó un enfoque comunicativo. Esto significa que no se centraba en corregir los errores ni en la gramática, sino que su prioridad era que nos expresáramos espontáneamente en lengua de signos española. Al principio cuesta que los alumnos se suelten con esta metodología, sobre todo porque se sienten inseguros, pero por lo visto luego la curva de aprendizaje es más rápida.

Además de las prácticas de expresión en clase, por ejemplo con exposiciones de noticias, resumen de anuncios televisivos, representación de cuentos, etc., también se trabaja la comprensión. Para ello, veíamos en clase vídeos suyos o de la sección de noticias de la Federación de personas sordas de la Comunitat Valenciana (Fesord) y los íbamos explicando, identificando los signos que no conocíamos, etc. Los vídeos de Fesord son muy útiles para aprender porque además incluyen un texto explicativo de la noticia, así que podemos conocer el contexto antes de verlos y así se entiende todo mejor.

Siendo una clase totalmente práctica, también realizamos muchísimas actividades en grupo, como decidir los detalles para una excursión ficticia al pueblo de una de las alumnas, ponernos de acuerdo sobre las normas del piso alquilado que íbamos a compartir todas (vale, es que «todas» éramos diez como mucho), etc.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Entrevista a Loreto Galán, ILS en el ámbito religioso

Como sabéis, me gusta entrevistar a intérpretes de lengua de signos que voy conociendo, porque creo que es mucho lo que podemos aprender tanto los futuros ILS como la gente que ha aterrizado por casualidad en el blog. A nuestra siguiente invitada, Loreto Galán de la Oliva (30), tuve el placer de conocerla este verano en Bruselas.  Sevillana de nacimiento, actualmente reside en Bélgica, donde trabaja como ILS, entre otros, para el Parlamento Europeo. Pero en la entrevista de hoy nos centraremos en su experiencia en el ámbito religioso, donde cuenta con mucha experiencia.

Loreto, antes de todo, quisiera saber qué hizo que te interesaras por la lengua de signos o la comunidad sorda en un primer momento.
 Contra a lo que todo el mundo espera como respuesta, no tengo familiares sordos ni crecí en un ambiente donde pudiera vivir la lengua de signos de primera mano. No hubo un momento puntal, desde siempre me llamó la atención. Cuando era pequeña recuerdo que, esperando ver los dibujos animados (hablo de los 80, cuando solo teníamos un canal y medio de televisión), había un avance informativo con una gran intérprete de LSE, María José de Aristizábal, con quien luego he tenido el privilegio de trabajar.
A los ocho años, mi familia se trasladó a Inglaterra. Siempre recuerdo mi primer día de colegio, que es el mismo en cualquier parte del mundo, eres “la nueva” y todo el mundo te mira. Yo entendía lo que estaba pasando a mi alrededor, pero no podía comunicarme al 100%, como estaba acostumbrada. Creo que ese momento puntual  me dio mucha empatía para luego elegir y desarrollar mi profesión.
Es cierto que siempre me han gustado los idiomas y he tenido facilidad para aprenderlos –mis lenguas de trabajo son el español, inglés e italiano, LSE y Sistema de Signos Internacional–  y ver la relación entre la lengua y la cultura y cómo estas dan forma a  nuestra sociedad, cómo nos relacionamos, nos expresamos…
Aunque hay mucho más, no quiero aburrir: como somos la suma de lo vivido, aquí tienes es el resultado.

¿Cómo y cuándo empezaste a formarte como intérprete?
Terminé bachillerato en Sevilla y entré a estudiar el Ciclo Formativo de Interpretación y Guía Interpretación en el IES Santa Eulalia, en Mérida (Badajoz) en el año 2003. Es de los ciclos más antiguos de España. Luego me matriculé en Traducción e Interpretación en la Universidad Pablo de Olavide, de Sevilla. Lo compaginé varios años porque empecé a trabajar como ILSE. Más tarde he participado en cursos bastante variados, no todos necesariamente dirigidos a intérpretes, pero también me han ayudado a mejorar mi profesión.

¿Tuviste algún percance durante tu formación?
Bueno, entonces no lo llamaba percance, pero sí, repetí primero del ciclo. En su día fue una sorpresa, mas bien una decepción, porque era una alumna bastante aplicada y disfrutaba mucho con todo lo que estaba aprendiendo. Ese verano, cuando me dijeron que tenía que repetir curso, me planteé seriamente si quería seguir con la interpretación. Tampoco quería perder el tiempo haciendo algo para lo que no estaba capacitada o que no fuera lo mío. Por suerte, en las Jornadas Mundiales de la Juventud de Colonia (Alemania) encontré un grupo de personas sordas, estuve hablando con ellos y con sus intérpretes  e incluso interpreté un poco (con mucho apoyo) uno de los eventos. Fue cuando los usuarios –que en el fondo son quienes te eligen– me dieron su validación  y recapacité a conciencia sobre mis capacidades y limitaciones como futura intérprete cuando decidí continuar.
Luego, con el tiempo, entendí la decisión de mis profesores, Jorge Manteca y Miguel Benítez: creo que necesitaba, entre otras cosas, más confianza en mí misma, porque eso también se refleja en los signos, en la interpretación. También hay que tener en cuenta que la lengua de signos es una lengua y pretender aprenderla y aprender a interpretarla en dos años es bastante complicado por no decir imposible; si lo comparas, por ejemplo, con que para interpretar lenguas orales, con la carrera universitaria, se estudia cuatro años como mínimo.

Entonces, con una energía renovada, repetiste primero y acabaste obteniendo el título. ¿Qué te ha ido en el mundo laboral?
Hace ya siete años que soy intérprete titulada. Realicé las prácticas del ciclo en la Federación Extremeña de Asociaciones de Personas Sordas (FEXAS), en Cáceres, que me dio la oportunidad de hacer todo tipo de servicios. El primer día de prácticas interpreté una conferencia sobre Derecho… ¡No se me va a olvidar en la vida!
Tuve unas tutoras estupendas que luego se convirtieron en mis compañeras, porque al acabar trabajé allí un año completo. Los servicios que se cubren desde una asociación son muy variados y creo que eso me ayudó mucho para coger buena base como intérprete.
En la Asociación Cultural de Personas Sordas de Sevilla también he trabajado, pero muy poco tiempo o para los servicios esporádicos para los que me han llamado. He interpretado en cursos muy variados y fui profesora de LSE en un FPO. Y, por último, en la European Union of the Deaf (EUD), la Unión Europea de Personas Sordas, donde fui la asistente personal del director ejecutivo durante seis meses.

Vemos que en esos siete años has trabajado en varios ámbitos. ¿En cuál te desenvuelves más a  gusto como ILSE?
Aunque ahora trabajo bastante más la participación política/derechos humanos de las personas sordas, creo que el ámbito religioso, católico, es el que más lejos me ha llevado profesionalmente y con el que me siento más cómoda.

Me comentaste que gracias al ámbito religioso habías empezado a trabajar fuera de España. ¿Cómo fuiste consiguiendo experiencia en eventos internacionales?
Estando en el lugar adecuado, en el momento adecuado, ja, ja, ja. Bueno, como te comentaba hablando de Colonia, fue probando, pasito a pasito, y pidiendo permiso, por favor y gracias, sabiendo que siempre puedes mejorar lo que haces y cómo lo haces. Hablar más de una lengua oral también me ha ayudado, porque en eventos internacionales se habla sobre todo inglés.

¿Llevas la cuenta de en cuántos países has interpretado? Podrías hacernos un resumen...
En breve, como intérprete de lengua de signos (no solo ámbito religioso), he trabajado en muchas partes de España, Italia, Vaticano (es otro país, ¿no? :)) Irlanda, Australia, Bélgica, Noruega, Dinamarca, Eslovaquia, México, EE. UU., Suiza, Brasil… y los que me quedan. No me quedo quieta, ¿verdad?

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Aprende lengua de signos

Como siempre, desde Dicho de otra forma os intento motivar para que aprendáis lengua de signos, un idioma precioso que no me canso de aprender. Por eso, al descubrir esta serie de tres capítulos sobre un chico que empieza a aprenderla y acaba bailando en silencio, no he podido dejar de compartirla. Producida por Barret Films y la Federación de Personas Sordas de la Comunidad Valenciana (Fesord) y realizada por ZurdosTV, está compuesta por tres capítulos con sus respectivos glosarios para ir abriendo boca.



Todos los vídeos, que son mudos, están disponibles con subtítulos en castellano, catalán e inglés, así que fijaos bien en configurarlos para entender todo. Aunque desde cada vídeo se puede acceder a los glosarios y al resto de capítulos, he preferido insertarlos todos por si alguien no se aclara. No os los perdáis.

Primer capítulo



Glosario de la primera parte



Segundo capítulo



Glosario de la segunda parte



Tercer capítulo



Glosario de la tercera parte



Y, si os lanzáis, recordad:

martes, 26 de noviembre de 2013

Halloween en la asociación Sordos 2000: El túnel del terror

Como cada año desde hace ya quince, la asociación Sordos 2000 Valencia ha organizado un túnel del terror de los que dan miedo, MIEDO. La noche de Halloween y del uno y el dos de noviembre, más de 600 personas acudieron a recorrer ese laberinto. Yo tuve la oportunidad de ir el año pasado y este decidí volver, porque es algo digno de ver y vivir. Juzgad vosotros mismos...


Mirad, por ejemplo, cómo decoran toda la asociación. Todo está pintado y hecho a mano, pensado para que brille en la oscuridad y dé mucho, mucho, miedo. Generalmente, con un año de antelación, la persona encargada de los dibujos empieza a pensar en los diseños y otra plantea el recorrido del año siguiente (¡este incluso había que agacharse para acceder a una sala!). Un equipo de siete personas empieza a trabajar en la decoración ¡en julio! y son ellas las que, cuando llega la hora, junto con algunos colaboradores, asustan a todo el mundo. Esta es la entrada del laberinto:


Aquí podéis ver uno de los dibujos que decoran un lateral de la asociación. Como digo, todo pintadito a mano:


Además, hay gente que se disfraza. Pero no con un disfraz cualquiera, no, con uno muy currado. Y grupal:


Fijaos en que también sale Cosa (la mano). Sí, era una chica vestida toda de negro, con la cabeza cubierta e iba por ahí toqueteando a todo el que se dejara (o no).

martes, 19 de noviembre de 2013

¡Buaaaaa, buaaaaa!: entiende a tu bebé con la lengua de signos

Habéis leído bien: la lengua de signos puede ayudaros a averiguar por qué llora vuestro bebé, sea este sordo o no, mucho antes de que pronuncie sus primeras palabras -y recordad que pueden pasar muchos meses hasta que finalmente llegue ese momento (y, aún así, hablarán con lengua de trapo y no siempre los comprenderéis)-. La explicación es muy sencilla: pueden mover las manos mucho antes de que su aparato fonador esté suficientemente desarrollado como para articular palabras. Igual que balbucean cuando intentan reproducir lo que oyen a su alrededor (o incluso cantan), los bebés también pueden mover las manos y hacer algunos signos básicos.

Enseñar unos signos básicos al bebé te permitirá entender lo que quiera expresar mucho antes de que pueda hablar.



Si a la vez que habláis al bebé hacéis los signos básicos que queréis que aprenda, este irá adquiriéndolos de forma natural y espontánea (como todos los bebés adquieren su lengua materna, sea esta oral o de signos). Según una investigación realizada por el departamento de Psicología de la Universidad de McGill (Canadá), entre los nueve y los doce meses comenzarán a «balbucear» con las manos, imitando los signos que ven en su entorno. Al igual que sucede con las lenguas orales, seguramente hagan falta horas de convivencia para entender perfectamente a la criatura, pero, en cualquier caso, habréis ganado unos meses para comunicaros y conocer al bebé. Entre los 17 y los 22 meses, ya serán capaces de articular unos cincuenta signos y podrán expresar ideas más complejas.

Así, con un año, el bebé podría deciros que el biberón está muy caliente, que quiere dormir o que le duele algo... cuando quizá otro que no ha aprendido signos solo pueda decir hola y adiós, lanzar algún beso o hacer los cinco lobitos. Lo importante con los signos es la constancia y, sobre todo, la paciencia, porque no sabrán responderte desde el principio.

En este artículo del Washington Post citan a una madre que asegura que su hija no solo empezó a signar siendo bebé, sino que con trece meses incluso mostraba sentido del humor, por ejemplo haciendo el signo de «serpiente» cuando tenía que comer espaguetis o signando «baño» cuando su madre vertía los cereales en la leche. La lengua de signos no solo le permitía cubrir necesidades básicas como saber qué quería su hija, sino que, además, gracias a ella podía entender lo que pasaba por su mente.








Es mucho lo que se puede ganar enseñándo a los niños algunos signos y no hay nada que perder. Veamos algunos de los beneficios de enseñar a los bebés lengua de signos:

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Entrevista a Anjara Valle, intérprete a lengua de signos de Isasaweis


La gaditana Anjara Valle Mesa (32) es consultora de formación en la empresa Signo Consultoría y Formación. Pero quizás os suene más bien por ser quien, desde hace cinco meses, signa los famosísimos vídeos de Isasaweis. Gracias a su interpretación, muchas personas sordas han podido aprender trucos para reparar una uña rota o para que no les resbalen las sandalias si llevan medias, a preparar sushi o crema de calabaza e incluso a hacer manualidades como bolas de nieve de cristal.

 -¿Cuándo comenzaste a interesarte por la lengua de signos? 
Te contaré una anécdota: de pequeña me fijaba mucho en las manos de las personas, me embobaba mirando los movimientos, la elegancia, el manejo de estas y me recuerdo imitando aquellos que me llamaban más la atención. Durante mis estudios de Pedagogía, me apunté a un curso de lengua de signos española (LSE) por cuenta propia, siguiendo mi fijación por las manos. Finalicé la carrera y seguí formándome, pero no con ánimo de convertirlo en mi profesión, sino para mi saber personal. Pero, claro, la lengua de signos engancha tanto y es tan enriquecedora que se convirtió en mi profesión y así hasta hoy, y espero que por muchos años más.

 -Supongo que seguiste formándote en lengua de signos después de ese curso inicial que te abrió el apetito...
Soy ILSE, aunque mi formación de manera autodidacta no cesa: constantemente me reciclo, me informo de signos de otras comunidades, amplio mi SSI [sistema internacional de signos], en fin..., sigo “enganchada a ella”. Es muy dinámica y activa, siempre hay algo que aprender, y eso me motiva.

 -¿Eres intérprete oficial?
Sí, y aparte me avalan ocho años de experiencia  en este ámbito. He de ser sincera: he aprendido más al margen de la titulación. He aprendido mucho estando en contacto directo con personas sordas, hipoacúsicas o implantadas, participando en jornadas, en asociaciones, en eventos y arriesgándome a participar aun sin ser ILSE, y eso me ha aportado un extra de formación que recomiendo a todo el mundo. La formación oficial está muy bien, pero de nada sirve si no la alimentas.

 -¿Cómo surgió la colaboración con Isabel Llano (Isasaweis) para signar sus tutoriales en vídeo?
Yo se lo sugerí a ella. Soy fiel seguidora de Isabel desde casi sus principios. La descubrí de manera casual un día, cuando tenía subidos a la red ocho o diez vídeos y me dejó prendada; esa misma noche los vi todos. Es un encanto de mujer y una gran profesional. A raíz de ser seguidora suya, un día, en el mes de octubre, con mucha vergüenza y sin expectativas de que me contestara (pensaba  que no le iba a gustar lo que le contara), le escribí un email contándole mi proposición y, cuál fue mi sorpresa, la aceptó. Me pareció un sueño que por fin se ha hecho realidad y que tan buena acogida está teniendo.




 -¿Cuántos vídeos has signado ya y cuántos prevés que se harán accesibles?
Hay signados más de cincuenta vídeos. Subidos, si la memoria no me falla, cuarenta y ocho, tanto a su web en la categoría de “vídeos signados”, como a su canal “isasaweisSIGNADOS” como al canal de mi empresa Miraloqdigo. Todos los vídeos que ella nos pase y considere que deban ser signados, se signarán. Generalmente no dejamos ni uno atrás, excepto su sección de concursos, que a día de hoy no se está haciendo y tampoco sé si se adaptará. Por lo demás, todos los tutoriales que ella haga y quiera que se signen, se signarán.

 -¿Cuál ha sido la respuesta por parte de la comunidad sorda?
Muy buena, nos han felicitado desde todas las partes de España, cosa que es muy gratificante. Nos consta que los ven y se hacen eco de ellos, así que genial.

martes, 5 de noviembre de 2013

Una de experimentos: un día sorda

Una de las actividades que hemos realizado en la asignatura de Psicosociología de las personas sordas y sordociegas, uno de los módulos del ciclo de interpretación de lengua de signos, ha sido la de hacer la prueba de ser sordos por un día. Este ejercicio lo realizamos a principio de curso, cuando aún no sabíamos tanto sobre la sordera y las personas sordas. Reproduzco aquí parte de mi resumen de la experiencia:

Mi día sordo empezó por la noche, justo antes de irme a dormir. Todo estaba muy tranquilo aunque, al levantarme a mitad noche, me di cuenta de que el hecho de no oír me asustaba. Con todo oscuro y sin oír nada, si hubiera un ladrón en casa, no me habría enterado.



Cuando desperté estaba sola. Mientras desayunaba curioseé por Twitter (y me lamenté de todos los enlaces a vídeos sin subtítulos, porque las «captions» de Youtube no suelen acertar). Cuando fui a salir de casa, vi algo raro en la entrada y, nuevamente, me asusté. Decidí volver atrás y descubrí que mi madre estaba en casa: había llegado mientras yo estaba arreglándome y saludó, pero, al ver que nadie contestaba, pensó ella también que estaba sola en casa. 
Moraleja: para saludar a una persona sorda hace falta asegurarse de que te ve, por ejemplo, tocándole el hombro.

Para ir a la Escuela Oficial de Idiomas utilicé la bici y lo cierto es que circular por el río, completamente en silencio y en un día soleado fue un momento muy placentero. A veces el silencio es deseable. Me cancelaron la clase de árabe, toda una suerte, porque creo que no me hubiera enterado de nada.



En casa hace falta también prestar más atención al entorno de la que estamos acostumbrados a prestar porque mucha información nos llega a través del canal auditivo. Véase: ¿se ha cerrado bien la nevera?, ¿se está saliendo el agua del cazo? Justo ese día preparé cocido en una olla a presión y generalmente la indicación es bajar el fuego cuando pita. El único problema era que yo no oía nada (me puse tapones y cascos encima), así que tenía que levantarme a comprobar cómo iba cada pocos minutos.

Durante la comida puse la tele y la configuré para que mostrara los subtítulos para sordos del teletexto (888). Durante la emisión de Los Simpsons, los subtítulos estaban bien. Sin embargo, para poder enterarme de lo que sucedía debía mirar a la tele y no al plato, pues no tengo un campo visual muy desarrollado (como les sucede a las personas sordas). Una vez empezaron las noticias, se desató el caos. Los subtítulos los preparan con programas de reconocimiento de voz, lo que tiene dos consecuencias: que siempre hay una demora de varios segundos, por lo que a veces en pantalla ves una noticia y lees la información de la noticia anterior, y que, al no hacerlo una persona, hay muchos errores que producen malentendidos esperpénticos. Así pues, deduzco que lo más sencillo para una persona sorda es informarse a través del teletexto, internet o los diarios.

Por otro lado, mi hermano se dedicó durante la comida a reírse de mi situación, diciendo cosas en el volumen necesario para que no lo oyera y girándose de forma que fuera imposible para mí leerle los labios. Imagino que esto le ha pasado a toda persona sorda, al menos durante la infancia, y lo cierto es que resulta pesado e irritante.

Mi intención era probar un rato ir con tapones en clase. Sin embargo, cuando le conté a la profesora de interpretación por qué los llevaba, me animó a que continuara así toda la clase. Solo así sabría qué siente una persona sorda, y tenía razón, porque mi frustración fue aumentando según transcurría el tiempo. En clase me resultó complicadísimo leer los labios, porque es algo que nunca he hecho. Por otro lado, al estar sentados en U, el ángulo no siempre es el adecuado, así que, incluso aunque supiera leer los labios, me habría perdido información. Además, la lengua oral es mucho más rápida, las interrupciones son frecuentes y yo a veces tardaba en darme cuenta de quién estaba hablando en cada momento. 
Moraleja: respetar los turnos de palabra y, si estamos en grupo, levantar la mano para que las personas sordas sepan quién está hablando.

En varias ocasiones mis compañeros se rieron y yo no entendí el motivo. Sonreí para salir del paso, pero lo cierto es que no comprendía nada de nada. Aunque suelo ser muy participativa en clase, ese día no me atreví a hablar mucho porque me daba miedo decir algo y que estuviera fuera de lugar o no tuviera sentido.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Aplicación de las técnicas de interpretación a la lengua de signos española

Esta asignatura es, como ya os imaginaréis, una de las más importantes del primer curso de interpretación de lengua de signos. Al igual que en la carrera de Traducción e interpretación, sin embargo, no se empieza directamente a interpretar, en primer lugar porque en el ciclo se empieza a enseñar lengua de signos desde cero y, en segundo, porque así se pueden practicar todas las técnicas preinterpretativas.

Hablo, por ejemplo, de:
  • La memoria
  • La agudeza visual
  • La concentración
  • La capacidad de síntesis y análisis textual
  • La expresión, tanto en lengua oral como en lengua de signos
  • La visualización, poder ver en nuestra mente lo que describen las palabras

Así pues, durante los primeros meses, algunas de las actividades que realizamos eran buscar a Wally, tratar de memorizar un collage con muebles o ropa y luego dibujar los objetos en la misma posición -es mucho más complicado que simplemente nombrarlos-, rellenar textos con huecos, practicar los sinónimos y antónimos, hacer exposiciones orales, resumir noticias tanto en lengua oral como en lengua de signos una vez ya tenemos el nivel suficiente (y luego evaluarnos viendo el vídeo), signar recuerdos,... Mi actividad preinterpretativa fue la de escuchar/ver cortometrajes, visualizarlos y luego contarlos en lengua de signos (de forma visual, haciendo roles, etc.). Algunos de los cortos con los que trabajé fueron: El elefante encadenado, El árbol que no tenía hojas, Las ranitas en la nata, La manzana podrida, Por cuatro esquinitas de nada y Pobre cigüeña. Son una preciosidad de cuentos que os recomiendo a todos que veáis/escuchéis con los ojos cerrados. También practicamos poner palabras a vídeos sin sonido o mudos, como Love recipe o French Roast, algo que a mí personalmente me recuerda mucho a la audiodescripción.

Todas estas actividades prácticas las fuimos combinando con clases más teóricas, en las que aprendimos, por ejemplo, la historia de la interpretación, las diferencias entre la interpretación simultánea y la consecutiva, entre la interpretación de lenguas orales y lenguas de signos, el funcionamiento de los congresos con equipo de intérpretes de lengua de signos, el movimiento asociativo de los ILSE, los diferentes ámbitos en los que puede necesitarse un intérprete de lengua de signos (de momento en el blog solo he mencionado el ámbito sanitario, pero el resto ya llegará), el código ético, etc. El libro que se utiliza es el de Técnicas de interpretación de lengua de signos, de Esther de los Santos Rodríguez, que edita la CNSE.

Dos niños, dibujados a mano, se comunican mediante lengua de signos.
Y, por fin, llegó la hora de interpretar.


viernes, 11 de octubre de 2013

La iconicidad en la lengua de signos

Antes de empezar con esta entrada, dejad que hagamos un pequeño experimento (pensado solo para gente que no sabe lengua de signos). ¿Me entendéis?





Seguro que sí, y la explicación es muy sencilla: la lengua de signos tiene un fuerte componente icónico.

Según la RAE, un icono es un signo que mantiene una relación de semejanza con el objeto representado (y, añado yo, por tanto resulta generalmente fácil de entender). Por ejemplo, casi cualquier persona, incluso los niños, entenderían la imagen de la derecha. Sin embargo, para entender los iconos, incluso los más sencillos, hace falta un cierto entrenamiento. Pensad, por ejemplo, en todas las señales de tráfico que tuvisteis que aprender para sacaros el carné del coche. Pero también daos cuenta de que, seguramente, alguien que ha vivido en una tribu perdida del desierto y no ha tenido contacto con otras culturas no entendería iconos como el de reciclaje de las botellas de plástico o los muñequitos que nos indican si el baño es para hombres o mujeres porque quizá allí todos lleven chilabas y no pantalones los hombres y falda las mujeres.


Todas las lenguas son icónicas hasta cierto punto. Pero, ¿acaso la palabra «gato» nos recuerda al animal, ya sea por su forma, olor o movimiento? Por supuesto que no. Por otro lado, no es casualidad que un gato maúlle casi de la misma manera en muchos idiomas: «miau» en español y alemán, «meow» en inglés y sirio, «miaou» en francés, «miaaaw» en árabe y «miou» en taiwanés. Se trata de onomatopeyas, las palabras icónicas de las lenguas orales. Y, sin embargo, hasta las onomatopeyas pueden ser arbitrarias, porque no me digáis que el maullido de un gato suena «nyah», como se representa en China, o el sonido de un beso suena «Schmatz», como aseguraba un amigo mío alemán. [Podéis ver más ejemplos de sonidos de animales aquí].

Algo parecido sucede con las lenguas de signos. En muchas de ellas se utiliza el mismo signo para «casa» o «comer» y, si no, seguramente te entiendan, aunque en Japón, por ejemplo, el signo de comer se haga como si comieras con palillos y no con la mano. No obstante, hay muchos otros signos que son arbitrarios, es decir, que no guardan relación con el objeto que designan. Y es que, si todos los signos fueran icónicos, todos los usuarios de lenguas de signos del mundo se entenderían sin problemas inmediatamente (y, aunque en parte se entienden, no podemos obviar que son idiomas distintos). ¿O cómo expresaríais vosotros conceptos como «arbitrariedad», «suerte» o «estatus» con las manos? La iconicidad no siempre es posible.

jueves, 3 de octubre de 2013

Servicios especializados para personas sordas

La clave para triunfar en el mundo de los negocios es buscar un hueco en el mercado y cubrir una necesidad. Hoy vamos a hablar sobre algunas empresas regentadas por personas sordas o que trabajan para ofrecer a este colectivo servicios especializados. A ver cuántas conocíais...

En Madrid se halla Misoltec, una empresa especializada en productos tecnológicos que fue creada por un grupo de personas sordas para ofrecer información y orientación a otra gente con sus mismos problemas y necesidades. El programa En lengua de signos emitió un reportaje sobre la compañía y sus objetivos:




En São Paulo, Brasil, la discoteca Clash Club inauguró a principios de año una sesión dedicada a las personas sordas. En la Sinta o Som (Siente el sonido), como se llama la sesión, la música se reproduce con los sonidos graves a un volumen más alto de lo normal, potenciando así que las personas sordas noten la vibración. Además, las luces, láseres y demás elementos visuales cambian de color y se mueven al ritmo de las canciones. Los trabajadores de la discoteca asistieron a un curso de lengua de signos para poder comunicarse con los clientes.

En Madrid también hubo hace un par de años una discoteca completamente adaptada al colectivo sordo: Equal. En ella, los camareros sabían LSE, en las pantallas del local podían verse las canciones signadas y con subtítulos, la iluminación del local permitía que los signantes se pudieran comunicar y los altavoces estaban enfocados hacia el suelo, de madera, para transmitir mejor las vibraciones. Solo los seguridades no sabían LSE, pero iban acompañados por intérpretes. Abajo os dejo un breve vídeo sobre la discoteca, pero si queréis más información podéis ver el reportaje realizado por Periodistas en potencia, de 9 minutos.



También hay cada vez más restaurantes y cafeterías gestionados por personas sordas, en lugares tan remotos como Gaza y Granada (Nicaragua), aunque también en Mallorca hay uno. Aquí podéis ver los reportajes sobre los primeros dos locales:

sábado, 28 de septiembre de 2013

Día Internacional de las Personas Sordas: Ponte en mi lugar

Hoy es el Día Internacional de las Personas Sordas y, por estar en Luxemburgo disfrutando de los últimos días de las prácticas en el Parlamento Europeo como traductora, no he podido asistir a la celebración que está teniendo lugar ahora mismo en Valencia, en la Ciudad de las Artes y las Ciencias. No obstante, y dado que me hubiera encantado poder estar allí, no he querido dejar la oportunidad de hacer una pequeña conmemoración desde «Dicho de otra forma».

Por este motivo, quiero compartir con vosotros un vídeo titulado Ponte en mi lugar, en el que se tratan, precisamente, todas esas barreras que impiden a las personas sordas acceder a la información en igualdad de condiciones que las personas oyentes. El lema de la celebración de Valencia es «Construimos igualdad», y a mí me gustaría aportar mi granito de arena haciéndoos ver cómo se sienten las personas sordas cuando son discriminadas:




Poneos en su lugar. Imaginad que los «diferentes» fuerais vosotros:




jueves, 19 de septiembre de 2013

Psicosociología de las personas sordas y sordociegas

Continuando con la serie sobre las asignaturas del primer curso del ciclo de interpretación de lengua de signos, hoy toca hablar de Psicosociología de las personas sordas y sordociegas. En el instituto Misericordia, en Valencia, la imparten una profesora oyente y una sorda, por lo que a veces tuvimos que practicar la interpretación. Se trata de una asignatura teórica, en la que los alumnos debemos familiarizarnos con todo lo que tiene que ver con la sordera y la comunidad Sorda, lo que la convierte en la única asignatura teórica de todo el primer curso. Sin embargo, por suerte nuestras profesoras quisieron que trabajáramos también desde un enfoque más práctico, por lo que durante todo el curso realizamos muchas actividades complementarias, como el experimento de ser sorda un día.

Portada del libro de la asignatura Psicosociología de las personas sordas y sordociegas.Con el libro Rasgos sociológicos y culturales de las personas sordas, editado por Fesord, empezamos estudiando los aspectos más técnicos del sonido y los tipos de sordera, para después comenzar a introducirnos en la cultura sorda, analizar la evolución de la educación de las personas sordas, conocer los diferentes tipos de familias con miembros sordos que hay, etc.

Como comentaba, a cada tema teórico que tratábamos en clase le correspondía una actividad práctica. Por ejemplo, empezamos planteándonos qué eran las barreras de comunicación a las que se enfrentan las personas sordas y qué podíamos hacer para derribarlas. También trabajamos las distintas ayudas técnicas que existen, desde las más conocidas, como los audífonos y los implantes cocleares, hasta aquellas que a los oyentes pueden sonarnos más sorprendentes, como los despertadores vibratorios o luminosos y el bucle magnético.

La actividad práctica relativa a las familias consisitió en entrevistar a diferentes personas que o bien fueran sordas o bien pertenecieran a una familia donde algún miembro lo era. Así, por ejemplo, mi grupo y yo tuvimos la ocasión de entrevistar a un chico sordo cuya familia es oyente y que en la adolescencia decidió dejar de usar  audífonos y a otro chico oyente cuyos padres son sordos y se comunican en una lengua de signos inventada por ellos mismos, unos casos verdaderamente interesantes.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Cómo interpretar rap a lengua de signos

En otras ocasiones hemos hablado en el blog de canciones o incluso conciertos enteros interpretados en lengua de signos (La Rana Mariana, Rozalén). Hoy hablaremos de esto mismo, pero haciendo referencia al rap, un género musical que, ya de por sí, parece complicado de cantar, así que imaginad la dificultad que supone interpretarlo a lengua de signos.



Leí el pasado julio un artículo sobre la actuación de la intérprete Holly Maniatty en el Festival de Música y Arte de Bonnaroo, en el que interpretó al rapero Killer Mike, y que la ha hecho tan famosa como a Lydia Callis el huracán que llegó a Nueva York el año pasado. En un podio a mitad altura entre el escenario y el público, Holly interpretaba al ritmo de la música todo cuanto cantaba el rapero. Sorprendido al descubrir que no era una fan bailando —nunca lo habían interpretado a lengua de signos—, este bajó a su escenario y, en un reto por ver la capacidad de la intérprete, comenzó a cantar cada vez más deprisa y a soltar palabrotas y obscenidades (por ejemplo, preguntó cómo se decía «coño» en ameslán, la lengua de signos estadounidense).

Un amujer vestida de negro tiene los brazos extendidos, pues interpreta un concierto.
Holly Maniatty interpreta un concierto al ameslán.


Holly Maniatty interpreta ahora entre 30 y 40 conciertos al año, pero, cuando empezó, hace diez años, fue porque ninguno de sus compañeros de la agencia de interpretación en la que trabajaba quiso aceptar el encargo de interpretar un concierto de Marilyn Manson. Ella, con solo tres de experiencia, aceptó el reto de interpretarlo para que un usuario sordo pudiera disfrutar del espectáculo. Desde entonces, ha interpretado a artistas como U2, Eminem y Bruce Springsteen, que el año pasado se animó a subir al podio de las intérpretes para saludarlas.

Para prepararse para un concierto de los Bestie Boys —el último del grupo— en 2009, la intérprete dedicó más de cien horas a estudiar al grupo, memorizar las letras, repasar vídeos de otros conciertos,... Para el festival de Bonnaroo, Holly triplicó las horas de estudio —dedicó, solo para la actuación de Wu Tang, de 90 minutos, unas 50 horas de preparación—, y ,además, se dejó asesorar sobre signos dialectales y regionales para poder interpretar de una manera aún más fiel. Por ejemplo, el signo de «brotha», «hermano» en español, no se hace igual en Nueva York que en Atlanta, de donde procedía el cantante, así que Holly se documentó sobre los signos del slang utilizado específicamente en esta ciudad.

martes, 3 de septiembre de 2013

¿Cómo vive una familia Amish sorda?

Bienvenidos de nuevo al blog, tras un breve descanso por vacaciones de verano (aunque yo no haya disfrutado de las vacaciones, que he seguido con la beca de traductora en el Parlamento Europeo). Para empezar con buen pie este mes y que se os haga más leve la vuelta al mundo real, hoy os propongo un tema que creo puede interesaros, aunque a priori os preguntéis qué mosca me ha picado para cambiar de tema tan bruscamente. Pero empecemos:

Los amish son una comunidad religiosa cristiana de doctrina anabaptista. Repartidos en más de doscientos asentamientos en Estados Unidos y Canadá, son conocidos por su aislamiento, su oposición a las nuevas tecnologías como la electricidad, los coches, teléfonos y televisores y por su vestuario, típico del siglo dieciséis o diecisiete. Como curiosidades, los amish tratan de llevar una vida autosuficiente, aunque en ocasiones deban comprar algún producto en pequeñas tiendas, la mayoría de ellos habla un dialecto del alemán llamado Deitsch y, a la edad de 16 años, muchos pasan un tiempo fuera de la comunidad para conocer cómo vivimos (Rumspringa), aunque el 90 % decide regresar con su familia.


Una familia amish de once miembros camina por un sendero en el campo.
Aspecto de los miembros de la comunidad amish.


viernes, 26 de julio de 2013

Sordolimpiadas: los Juegos Olímpicos de las personas sordas

Seguro que todos habéis oído hablar de los Juegos Paralímpicos, en los que participan personas con diferentes tipos y grados de discapacidad. Sin embargo, ¿os habíais cuenta de que no hay ninguna persona sorda compitiendo en esta celebración? Esto se debe a que las personas sordas tienen su propia competición olímpica: las Sordolimpiadas.


Ahora mismo se está inaugurando la vigesimosegunda edición de los juegos de verano, que se celebran en Sofia, la capital de Bulgaria, hasta el próximo 4 de agosto. Estos juegos tienen lugar una vez cada cuatro años y llevan celebrándose desde 1924 (con un parón durante la Segunda Guerra Mundial), aunque por aquel entonces se los conocía como los International Silent Games. Es decir, se celebraron varias décadas antes de que tuvieran lugar los primeros Juegos Paralímpicos. Ambas competiciones están reconocidas por el Comité Olímpico Internacional.


Pero, ¿por qué no compiten las personas con discapacidad auditiva en los Juegos Paralímpicos? La razón principal es que la sordera no supone una desventaja física o mental para practicar deporte. Por ejemplo, pueden nadar igual de rápido o jugar a tenis igual de bien (o mal, claro) que una persona oyente. En la década de los 80, el COI intentó aunar los Juegos Paralímpicos y las Sordolimpiadas en una única celebración, pero finalmente no se llegó a ningún consenso en temas tan importantes como los intérpretes de lengua de signos. Así pues, de momento, estas dos celebraciones continuarán siendo independientes.

Tampoco participan en los Juegos Olímpicos porque, en este caso, estarían en situación de desventaja al no poder oír, por ejemplo, la señal de salida de una carrera o el pitido del árbitro. Pensad en cómo los corredores miran al suelo cuando están ya preparados para salir: solo su oído les alerta de que la carrera ha comenzado. Si una persona sorda compitiera con(tra) ellos, tendría que girar la cabeza para mirar a quien dispara el arma, así que saldría con retraso (y ya sabéis que, a este nivel, hasta las centésimas de segundo cuentan). Además, en los deportes por equipos sí se encontrarían con barreras de comunicación (por ejemplo, si se comunican en lengua de signos), mientras que esto no ocurre en una competición en la que todos los participantes están en la misma situación (*).
(*) En este punto, me gustaría hacer un inciso, porque no tengo claro este último argumento, que he encontrado aquí. Como siempre hemos insistido en el blog, hay muchos tipos de personas sordas y no todas optan por comunicarse en lengua de signos. Es decir, también en un equipo de personas sordas podría haber malentendidos porque unos hablen y otros signen. Si alguien puede iluminarme en este aspecto, por favor que deje un comentario más abajo.

Delegación española en Sofía

lunes, 22 de julio de 2013

Cuentos normalizadores para niños sordos

Supongo que, a estas alturas, ya os habréis dado cuenta de que, a los niños, los libros que más les gustan son aquellos que les permiten identificarse con los personajes. A veces son los propios padres los interesados en que los niños se identifiquen: estoy pensando, por ejemplo, en esos libros infantiles en los que el prota deja de usar pañal, va a tener un hermanito, etc.

Pues bien, ¿qué pasa con los niños con discapacidad auditiva? ¿Existen libros infantiles en los que los personajes sean sordos? ¿Lleven audífono? ¿Implante coclear? Pues sí, alguno:

Los niños con audífono, por ejemplo, disfrutarán leyendo los libros de Oliver:

Oliver y sus audífonos:




Oliver y sus audífonos con FM:




También es muy conocido el cuento El sueño de Pedro, un corto realizado por la Federación de personas sordas de la Comunitat Valenciana (Fesord). En él, un niño sordo signante descubre qué son las barreras de comunicación e intenta, junto con sus amigos, derribarlas.





Otro de los protagonistas de cuentos infantiles es Blue Ear, un personaje creado a raíz de la petición de una madre que, desesperada porque su hijo de cinco años no quería ponerse los audífonos porque los superhéroes no los llevan, escribió a Marvel Comics. Aunque la empresa no respondió a la petición en un primer momento, al cabo de unas semanas el pequeño Anthony Smith recibió en su casa un cómic cuyo protagonista ¡era él! Enseguida corrió a ponerse sus audífonos azules, con los que es capaz de oír a cualquier persona que necesite ayuda, esté donde esté...




De hecho, también hay un superhéroe por ahí suelto que va en silla de ruedas :-)



Otro de los cuentos que pueden ayudar a los más pequeños a entender su situación es Sords profunds, però hi sentim i parlem!, de Marta Capdevila. Escribió este libro al enterarse de que su hijo pequeño era sordo, como ella. Con textos breves y muchas ilustraciones, la autora cuenta todo el proceso, los distintos pasos y decisiones que tuvo que tomar la familia, las visitas a los especialistas,... Según Trujamanía, el libro se distribuye gratuitamente en PDF y solo hace falta escribir un correo electrónico. Yo lo hice y aún no he recibido la copia, ya os contaré. De momento las críticas que he leído son muy buenas y por eso lo he incluido en la entrada.




Además, hay libros para niños que pronto tendrán un implante coclear, como es La historia de Lucas (clic aquí para descargaros el libro en PDF):




Editado por el Gobierno de Aragón, y el servicio aragonés de salud, este cuento explica a los niños los procesos previos a la implantación, aunque también hay un cuento para más adelante, en el que se explica el mantenimiento del implante coclear: Lucas se va de campamento (clic aquí para descargar la versión en PDF). Por lo que he podido leer, probablemente se editen más números de esta serie.

miércoles, 10 de julio de 2013

Expresión corporal: ¿vergüenza, yo?

Sin duda alguna, la expresión corporal es un componente muy importante de las lenguas de signos (especialmente del sistema internacional, por lo que nos ha comentado la profesora) y por eso el ciclo de Interpretación de lengua de signos española incluye una asignatura dedicada exclusivamente a desarrollar esto. En esta clase he disfrutado como una enana, aunque guardar la vergüenza bajo llave hasta que acabe la clase es un requisito indispensable para aprobar y pasarlo bien.



Por ejemplo, hemos realizado actividades como:
  • Jugar al teléfono roto sin sonidos ni signos, solo con mimo. En esta variante el teléfono está igual de roto que en la tradicional, os lo aseguro.
  • Ordenar viñetas explicando cada una la suya y sin poder ver el resto. Contar nuestra versión de la historia y comprobar luego que no siempre acertamos por muy exhaustivas que hayamos sido con las explicaciones... 
  • Hacer diálogos incluyendo recetas de cocina. Como lo bueno era la expresividad, casualmente siempre había alguna que «se quemaba» cocinando para añadirle un poco de tensión al asunto.
  • Explicar algún deporte (en mi caso, el patinaje sobre hielo): historia, normas, competiciones, etc. Y, lo más jugoso: demostración de cómo se juega, interpretando los diferentes personajes de cada deporte (varios jugadores, árbitro, público, etc.). Tremendo.
  • Representar una escena cotidiana como es la de esperar al bus. Poco a poco iban sumándose los personajes, que nosotras mismas podíamos inventar. Fue divertidísimo: por ejemplo una mujer parió en la parada y casi le roban al bebé... Lo que dan de sí una hora y media y unos diez personajes.
  • Cuentos signados, pero no cuentos tradicionales, no. Reescribimos La Cenicienta, la adaptamos a los nuevos tiempos y luego la representamos.
  • El fondo del mar: cada una adoptaba el rol de un animal o planta y teníamos que hacer una pequeña representación. Yo fui cangrejo :-)
  • Contar chistes. Las personas sordas suelen incluir comparaciones con los oyentes en sus bromas. Ojalá tenga tiempo de investigar más sobre el humor sordo, porque creo que aún me queda mucho por descubrir.
  • Inventarnos nuestros currículum y simular entrevistas de trabajo como trapecistas, animadoras infantiles, cuidadoras de animales en el zoo,...
  • Signar canciones. Me ha encantado hacerlo y, como habéis visto en otras entradas, le pillé el gustito pronto.

No hemos tenido tiempo para aburrirnos. Con todo, y pese a haber sacado toda nuestra cara dura, difícilmente podremos ser tan, tan expresivas como Tony Bloem, el protagonista del siguiente anuncio. No tiene desperdicio:




Independientemente de que estudiéis el ciclo o no, os recomiendo encarecidamente que, si tenéis la oportunidad de apuntaros a algún curso de expresión corporal, lo hagáis: tendréis las risas de la semana aseguradas y además ganaréis en seguridad, espontaneidad y cara dura.

¡Fuera esa vergüenza! Con ella no se llega a ninguna parte...

viernes, 5 de julio de 2013

Congreso del CNLSE sobre investigación de la lengua de signos

Como ya sabéis, la lengua de signos española es lengua oficial en nuestro país desde 2007. En la misma ley en la que se reconoció su carácter oficial también se regulaba la creación del Centro de Normalización Lingüística de la Lengua de Signos (CNLSE, pronunciado /cenelse/). Los próximos días 26 y 27 de septiembre, coincidiendo con la celebración del Día Europeo de las Lenguas, esta institución celebrará su tercer congreso, dedicado a la investigación de la lengua de signos española, y que se dirige especialmente a investigadores, profesores, expertos, intérpretes, familias, estudiantes y, en general, a todos los profesionales interesados en la lengua de signos española. Y es que la investigación sobre una lengua es un gran paso para fomentar su normalización.


Como se indica en la propia página web del CNLSE, el congreso se estructurará en ponencias, comunicaciones y mesas redondas. Además, se tratará de nuevo de un congreso totalmente accesible, en el que la lengua de signos española y el castellano serán lenguas oficiales, y que además contará con bucle magnético y un servicio de subtitulado en directo.



Aquí tenéis el programa definitivo. Si estáis interesados en acudir, el congreso se celebrará en el Salón de Actos Ernest Lluch del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (C/ Paseo del Prado, 18-20. 28071, Madrid). La inscripción es gratuita hasta completar el aforo y solo tenéis que rellenar el siguiente formulario y mandarlo por correo antes del 16 de septiembre a cnlse@cnlse.es.

Yo me lo perderé porque aún estaré con las prácticas de traducción en el Parlamento Europeo, pero pretendo verlo enterito luego cuando lo suban a Youtube.

Para ir calentando motores, aquí os dejo una presentación que trata precisamente sobre la investigación de la lengua de signos, aunque de una forma bastante teórica y diferenciándola de la investigación de lenguas orales:



miércoles, 3 de julio de 2013

Ciclo de interpretación de lengua de signos: primer curso

Como están a punto de salir ya las listas de los futuros alumnos del ciclo de interpretación de lengua de signos, he pensado que sería interesante incluir en el blog algunas entradas para describir las asignaturas del plan de estudios. Hasta ahora solo Elixabete García ha realizado un breve repaso en su blog, pero a mí me gustaría profundizar más para que los futuros y futuras ILS sepan a qué atenerse cuando se apuntan al ciclo.

Os explico por qué: al menos en mi instituto (Misericordia, en Valencia), todos los años se inscribe muchísima gente y de hecho hay una lista de espera kilométrica (solo cogen a unos 22 alumnos, en mi año a 27). No obstante, según lo que nos han comentado las profesoras -todas chicas, sí- es más que frecuente que, hacia final de curso, el número de alumnos -alumnas, realmente- se haya reducido casi a la mitad. Este año no ha sido una excepción.

En ocasiones hemos comentado en clase a qué puede deberse este abandono y hemos encontrado varias posibles causas:
  • No es un ciclo sencillo. Amigos, quitémonos esa idea de que la formación profesional es algo facilito que no requerirá mucho esfuerzo.
  • Requiere mucho tiempo: tanto para asistir a clase (además de ser obligatorio, es que si no vas a clase no aprendes ni mejoras, así que obviamente es complicado que apruebes), como para hacer los múltiples trabajitos que te mandan. Cuenta con que tendrás que signar cuentos y cortos, recuerdos, prepararte exposiciones y noticias (oralmente y en lengua de signos cuando ya puedas), hacer interpretaciones directas e inversas,... Así pues, aunque se puede compaginar con otras actividades como una carrera universitaria o un trabajo, vale la pena mentalizarse de que será un año duro.
  • La lengua de signos es una lengua más y, aunque se parte de cero en el ciclo, el ritmo de aprendizaje debe ser rápido porque en dos años tenemos que dominar la lengua a tal nivel que seamos capaces de interpretar (nótese el carácter utópico y mi preocupación porque aún no se haya producido el salto a la universidad). Además, hay gente a la que se le dan bien los idiomas y gente a la que no, gente a la que le fascina la lengua de signos en cuanto la descubre y gente que se lía muchísimo porque no todas las frases tienen verbo, por poner un ejemplo. Si ya sabes algo de lengua de signos, llevas mucho ganado, principalmente porque ya sabes a lo que vas.
  • También hay que invertir tiempo en conocer a la comunidad Sorda, por ejemplo yendo a actividades de las asociaciones, haciendo amigos, organizando encuentros como la Fiesta de la Primavera, viendo vídeos por internet, leyendo blogs y noticias,... Para mí esto ha sido lo más divertido de todo y no lo he visto como una obligación, pero lo incluyo en al lista porque es una necesidad más.
  • Además, claro está, de otras causas personales, como puede ser que encuentren trabajo y que les sea imposible compatibilizarlo.
Dicho esto, a mí me ha encantado y he disfrutado muchísimo durante todo el curso, así que solo puedo recomendaros que lo curséis. Sabiendo todo esto, ¿os atrevéis?

Aquí dejo la lista de asignaturas (según vaya publicando las entradas iré añadiendo los enlaces):



miércoles, 26 de junio de 2013

Curas históricas de la sordera

A lo largo de la historia, la concepción de las personas sordas ha ido cambiando lentamente, aunque generalmente dándole prioridad al punto de vista patológico, es decir, a aquel que determina que, por tener una pérdida auditiva (independientemente del grado), se trata de una carencia y que por tanto tiene como objetivo su rehabilitación.


Sin embargo, ayer estuve viendo el documental Through deaf eyes (pongo los enlaces al final de la entrada por si alguien quiere verlo), y en él un entrevistado, Robert Panara, hacía mención a algunas de las terapias de curación a las que sometieron a muchas personas sordas. OJO, todas ellas inútiles, que a nadie se le ocurra intentar nada.

Por ejemplo, en el documental se nombra a Charles Lindbergh, el primer aviador en hacer un vuelo transoceánico solo. Al principio de su carrera, cobraba 50 dólares por pilotar los así llamados «deaf flights» (vuelos sordos). Básicamente consistían en llevar a la persona sorda en la cabina de mandos y realizar piruetas con mucho desnivel. Así, del susto, la persona sorda recuperaría la audición.


Charles Lindbergh junto a una de sus avionetas.

He encontrado una noticia sobre estos vuelos, publicada el 5 de agosto de 1951 en el australiano The Sunday Herald:


miércoles, 19 de junio de 2013

Canciones en LSE: final de curso

Hoy he sabido que he aprobado el primer curso del ciclo de interpretación de lengua de signos y encima con unas notas estupendas, así que para celebrarlo os dejo las canciones que signé en el fin de curso para la asignatura de Expresión corporal y un bonus track, como en los cedés :-)



La primera es «Solo pienso en ti», de Víctor Manuel. Es una canción bonita y triste a la vez que a mí al menos me emociona mucho (cuando la hice en clase acabamos todas con unas caritas tristonas...).



La siguiente es una canción muy acorde con mi estado de ánimo (actual): «Seguiremos», de Macaco. Y es que sí, el año que viene pienso seguir dando guerra con la interpretación de lengua de signos.Vivan las canciones alegres.



Por último, aquí está el regalo especial para Maria y Lucía: «We are never ever getting back together», de Taylor Swift. Espero que como mínimo se la aprendan y me la signen la próxima vez que nos veamos.



Además, tengo que darle las gracias a una personita muy especial, mi chico, por toda la paciencia que ha tenido conmigo para grabar estos vídeos y que todo saliese perfecto. No he editado las tomas falsas, pero hay muchas...

Al final le he cogido el gustito a esto de signar canciones :-)

lunes, 17 de junio de 2013

La Fiesta de la Primavera

Hoy voy a hablaros de una actividad que organizamos hace ya casi dos meses mis compañeras del ciclo de interpretación de lengua de signos y yo junto con las alumnas del curso de lengua de signos de nivel superior de Fesord y con la ayuda de dos de nuestras profesoras.

La idea era celebrar un encuentro informal y abierto a todo el mundo en el que personas sordas y oyentes pudieran conocerse e interactuar. Para ello, estuvimos más de un mes organizando actividades para todas las edades, en las que también pudieran participar personas sordociegas y que se adecuaran a los gustos de todo el mundo. Hubo desde cuentacuentos oral y signado, parchís gigante y juegos tradicionales, hasta un taller de percusión y otro de ganchillo para hacer bufandas con las manos. Juzgad vosotros mismos, pero yo creo todos disfrutamos muchísimo.

Quisimos hacer difusión del encuentro por las redes sociales, para lo que grabamos y montamos un par de vídeos (accesibles, claro):





Otro con algunos consejos (aunque al final nos tocó aplazarlo por las lluvias, así que la mitad de las recomendaciones dejaron de tener sentido):




Y esta semana por fin he conseguido editar el material que grabamos durante el encuentro. Ha coincidido justo con la finalización de un curso de montaje audiovisual y postproducción con Avid, así que he podido probar muchos efectos y estoy muy orgullosa de cómo ha quedado. Espero que os guste:




En principio contamos con repetir la celebración el año que viene, pues tanto la experiencia por parte de las organizadoras como la respuesta del público han sido muy buenas. ¡Así que atentos el año que viene!

Si tenéis cualquier sugerencia o comentario, ¡a los comentarios!

martes, 11 de junio de 2013

Diferencias entre la interpretación de lenguas orales y la de lenguas de signos

Intérpretes de lenguas orales (ILO) y lenguas de signos (ILS) comparten muchas funciones, como es natural. Su objetivo es servir de puente entre lenguas y culturas, derribando así las barreras de comunicación y consiguiendo que la gente pueda acceder a la información en su propia lengua. A esto, en el caso de los ILS, se le añade una tercera función: la de facilitar la autonomía de las personas sordas usuarias de la lengua de signos. Se consigue facilitándoles un acceso completo a toda la información disponible para que, después, una vez conocen todas las posibilidades que se les ofrecen, pueden tomar las decisiones que crean oportunas.


Una de las diferencias más evidentes entre estos dos tipos de intérpretes es la lengua de trabajo. Las lenguas orales tienen un carácter auditivo-oral, mientras que la lengua de signos es viso-gestual. Esto afecta, por ejemplo, a la forma de trabajar de los intérpretes. Los de lenguas orales pueden trabajar cara a cara, en cabina o por teléfono, mientras que los de lengua de signos lo hacen cara a cara o a través de video llamadas. El hecho de que a los ILS haya que verlos para «escucharlos» hace que deban cuidarse especialmente características como la iluminación, el vestuario (tejidos lisos y preferiblemente oscuros) o la posición del propio ILS (no vale situarlo al final de la sala, al lado de las cabinas de los ILO, porque entonces el público sordo tendrá que girarse y dar la espalda al ponente para saber qué está diciendo).

Que la lengua de signos sea visual repercute también de forma significativa en el proceso mental que llevan a cabo los intérpretes, puesto que, después de comprender el mensaje y antes de reproducirlo en la lengua de destino, deben visualizarlo. No se signa de la misma manera que el profesor hable con sus alumnos en clase si estos están en círculo, en U o en filas.


Otra característica que depende del tipo de lengua de trabajo es el ritmo del propio discurso. Las lenguas orales son lineales, es decir, una cosa se dice después de la otra, no podemos decir dos cosas a la vez. Sin embargo, las lenguas de signos son simultáneas, es decir, sí permiten expresar más de una idea al mismo tiempo porque ciertos recursos lingüísticos, como los clasificadores, dotan a este discurso de una mayor densidad conceptual. Esto, así explicado, parece muy complicado, pero con un ejemplo lo veréis claro enseguida. Tomemos la siguiente frase:
 Un avión, que llegó volando bajo desde la derecha, se estrelló contra un árbol, derribándolo a su paso. El avión, por el choque, se quedó de lado sobre un ala y, al romperse esta, cayó de lado y acabó bocabajo.

En lengua de signos se expresaría de la siguiente manera:




¿Os imagináis tener que ponerle palabras a esto? El tiempo de demora es vital, tanto en un sentido como en otro, porque en ocasiones una idea se expresa mucho antes en lengua de signos (como en el ejemplo) y en otras ocasiones es al revés, una palabra resume una idea que en lengua de signos es necesario parafrasear.

Otra de las diferencias entre la interpretación de lenguas de signos y orales es el tipo de usuarios que utilizan estos servicios. Al pensar en un intérprete de lenguas orales, solemos imaginarnos una charla de un conferenciante extranjero, un turista o inmigrante. En cualquier caso, siempre alguien de otro país y otra cultura, ¿verdad? Pero es que resulta que no hay un país de los sordos. Las personas sordas viven en nuestro propio país, comparten gran parte de nuestra cultura y, aun así, podemos hablar de los ILS como puentes interculturales. ¿Cómo puede ser?, os preguntaréis. Pues porque también existe una cultura sorda que la mayoría de personas oyentes ignora que existe.

Además, se trata de una comunidad muy pequeña y todos se conocen. Esto significa que, al vivir en una misma zona geográfica, es probable que te encuentres a los usuarios en el supermercado, en el cine, en la playa,... Y por supuesto en las asociaciones, porque ¿con quién si no con los propios usuarios vas a practicar la lengua de signos?

Por supuesto, también existen encuentros internacionales de personas sordas y en este caso también interpretaremos para gente de otros países y culturas, especialmente si somos intérpretes de sistema de signos internacional.

El hecho de que algunas de las personas usuarias de la lengua de signos sean sordas va a influir también, irremediablemente, en la forma de interpretar los discursos. Me explico: toda interpretación, sea del tipo que sea, tiene como fin trasladar los mensajes que aportan significado lingüístico a otra lengua. La interpretación de lengua de signos debe, además, tener en cuenta todos los actos comunicativos que tienen lugar durante el servicio y que esas personas no perciben por ser sordas. Es decir, un ILS también tendrá que explicar que han llamado por teléfono, que alguien ha gritado algo, que han llamado a la puerta...




Por otro lado, en cuanto a los ámbitos de trabajo, es posible que una persona sorda usuaria de la lengua de signos recurra a los intérpretes para un mayor tipo de situaciones: reuniones de vecinos, gestiones en el banco, charlas con profesores, clases,... Además, claro está, de para acudir a la policía, a un juzgado, a una notaría, a un congreso,... Lo cierto es que hay más gente que sabe comunicarse en inglés (aunque sea muy primitivo), que gente que conoce la lengua de signos española (aunque sea a un nivel muy básico también), pese a ser esta una lengua oficial, como reconoce la ley 27/2007. ¡A estudiar lengua de signos!

En cuanto a la modalidad de interpretación, cuando nos referimos a las lenguas orales podemos distinguir entre interpretaciones simultáneas y consecutivas y elegiremos la que mejor se adecue a nuestras necesidades para cada situación. En el caso de las lenguas de signos, suele optarse por la modalidad simultánea con un tiempo de demora prudencial (como en el caso de las lenguas orales, hay que entender la idea antes de expresarla en la lengua de destino). En la interpretación directa (es decir, LS>LO), porque resulta imposible ver el discurso en lengua de signos y anotar al mismo tiempo. Cada vez que miráramos la libreta nos estaríamos perdiendo información. En la interpretación inversa (LO>LS), porque los tiempos de interpretación suelen ser breves y no vale la pena ralentizar el proceso.


Tanto en interpretación de lenguas orales como en las de signos se puede utilizar el susurrado, por ejemplo cuando un cargo político oyente acude a un acto en una asociación de personas sordas. También podemos signar en pequeñito para una sola persona. Y, de nuevo, ambos tipos comparten también la interpretación a la vista, que trataremos en alguna entrada más adelante.

Y bien, ¿qué os ha parecido? ¿Os imaginábais que se diferenciaran tanto la interpretación de lenguas orales y la de lenguas signadas? O tan poco, según se mire. De hecho, a interpretar te enseñan de formas muy parecidas :-)


Gran parte de las diferencias nombradas en esta entrada han sido extraídas del libro de Técnicas de interpretación de lengua de signos, un libro de la CNSE que, aunque se publicó en 1999, todavía se utiliza en los ciclos de interpretación y he de decir que no lo he visto muy desfasado.

miércoles, 5 de junio de 2013

El holocausto sordo y el «deaf gain»

Como sabéis, estoy acabando el primer curso del ciclo de Interpretación de lengua de signos y, para la clase de esta lengua precisamente, la semana pasada hice una exposición de media hora sobre cómo vivieron las personas sordas durante el nacionalsocialismo y sobre la idea de Joseph Murray y Dirksen Bauman acerca de todo lo que las personas sordas pueden aportar a la sociedad.

Os dejo aquí el vídeo y el apoyo audiovisual que elaboré, espero que os guste. El vídeo lo he interpretado a posteriori a lengua oral para que todo el mundo pueda enterarse. A ver qué os parece:





Y aquí tenéis el Prezi:



Si os ha interesado el tema, podéis consultar toda esta documentación, en la que me basé:
  • The deaf holocaust: breve artículo en inglés sobre cómo vivieron las personas sordas durante la época nazi.
  • GRENWAND, Rend: The experience of the deaf during the Holocaust: artículo en inglés, fruto de una investigación sobre la situación de las personas sordas durante el Holocausto.
  • Doris Fedrid: Deaf Holocaust survivor: Entrevista a una superviviente con discapacidad auditiva. Con subtítulos en inglés. El texto íntegro, en inglés también, lo podéis leer en este foro.
  • Deaf gain: vídeo explicativo de esta idea, sin subtítulos.
  • Deaf gain - Aportaciones de las personas sordas a la sociedad: charla de Joseph Murray durante las Jornadas de la Identidad Sorda de 2012. Él signa en internacional y además podemos ver a un intérprete en LSE. No hay audio.
  • Not hearing loss, deaf gain: vídeo explicativo en ameslán y con subtítulos en inglés que cuenta con la participación de Marlee Matlin, así como de los protagonistas de la serie Switched at birth.
  • Deaf gain: Transnationalism: vídeo explicativo en ameslán con subtítulos en inglés.
  • Hitler finds out soldiers became deaf: parodia de la escena de El Hundimiento en la que Adolf Hitler se entera de que está perdiendo definitivamente la guerra. En este caso, se entera de que sus soldados han perdido la audición. Humor negro, aviso. No tiene sonido.
  • Una de las entradas antiguas de este blog: Beneficios y contribuciones de las personas sordas, así como todos los recursos que se citan en dicha publicación.
Además, hay muchos documentos que he encontrado sobre el tema a posteriori (y cuando tenía que documentarme no encontraba casi ninguno, ¡oh, destino cruel, que te burlas de mí!) y que incluyo porque seguro que a alguien le interesan, u otros que no he podido leer o ver. Si conocéis alguno que no haya nombrado, por favor incluidlo en un comentario y lo añadiré al listado.


lunes, 27 de mayo de 2013

Traductores: ejercicio de autopercepción


Hace un par de fines de semana, María Tatay decidió entretener a los traductores del ciberespacio hispanoparlante al proponer la etiqueta #postureotraductor. Entre todos teníamos que buscar todo aquello que nos identifica como traductores, burlarnos de nuestras traductoradas y tomarnos la vida con un poquito de humor. Así todo sabe mejor.

Perdonad que no haya incluido el nombre de los autores, pero son muchos tuits (conseguí rescatar unos 600) y me hubiera llevado mucho más tiempo (y estoy de exámenes). Gracias a todos los que colaborasteis.

PD: Más abajo hay un apartado dedicado al postureo de los intérpretes, por si alguno quiere coger un atajo.

Traductores, nos reconocerás por...
  • En los viajes, ser quien pregunta todo «porque hablas idiomas».
  • Ver extranjeros y, aunque no los entendamos, jugar a averiguar en qué hablan.
  • Ofrecernos a ayudar a un dependiente y a un guiri que no se entienden.
  • Si nos dan la carta de un bar en inglés, leerla con lupa para ver cuántas barbaridades encontramos.
La foto es antigua, pero nunca he visto una mejor muestra de traducción chapucera.
 
  • Ver una serie en V.O. y pensar: «pobre del que tenga que traducir esto».
  • Aprender una sexta lengua y pillar algo difícil muy rápido porque otra de nuestras lenguas funciona igual.
  • Configurar el móvil en la lengua que estamos aprendiendo. 
  • Cantar las canciones en inglés con una pronunciación perfecta y sin inventárnoslas [o, en su defecto, inventarnos versiones alternativas gramaticalmente correctas].



Los diccionarios, nuestros mayores aliados
  • Entramos en pánico cuando no funciona Wordreference.
  • Adoramos al Linguee como a un dios.
  • Somos del DRAE o del María Moliner en vez de del Madrid o el Barça.
  • Utilizamos diccionarios monolingües de la lengua B porque los bilingües no nos sacan de dudas.
  • Pasamos horas jugando con el Wordreference saltando de un foro a otro.
  • Recurrimos a las imágenes de Google cuando no encontramos el significado de una palabra.