viernes, 26 de julio de 2013

Sordolimpiadas: los Juegos Olímpicos de las personas sordas

Seguro que todos habéis oído hablar de los Juegos Paralímpicos, en los que participan personas con diferentes tipos y grados de discapacidad. Sin embargo, ¿os habíais cuenta de que no hay ninguna persona sorda compitiendo en esta celebración? Esto se debe a que las personas sordas tienen su propia competición olímpica: las Sordolimpiadas.


Ahora mismo se está inaugurando la vigesimosegunda edición de los juegos de verano, que se celebran en Sofia, la capital de Bulgaria, hasta el próximo 4 de agosto. Estos juegos tienen lugar una vez cada cuatro años y llevan celebrándose desde 1924 (con un parón durante la Segunda Guerra Mundial), aunque por aquel entonces se los conocía como los International Silent Games. Es decir, se celebraron varias décadas antes de que tuvieran lugar los primeros Juegos Paralímpicos. Ambas competiciones están reconocidas por el Comité Olímpico Internacional.


Pero, ¿por qué no compiten las personas con discapacidad auditiva en los Juegos Paralímpicos? La razón principal es que la sordera no supone una desventaja física o mental para practicar deporte. Por ejemplo, pueden nadar igual de rápido o jugar a tenis igual de bien (o mal, claro) que una persona oyente. En la década de los 80, el COI intentó aunar los Juegos Paralímpicos y las Sordolimpiadas en una única celebración, pero finalmente no se llegó a ningún consenso en temas tan importantes como los intérpretes de lengua de signos. Así pues, de momento, estas dos celebraciones continuarán siendo independientes.

Tampoco participan en los Juegos Olímpicos porque, en este caso, estarían en situación de desventaja al no poder oír, por ejemplo, la señal de salida de una carrera o el pitido del árbitro. Pensad en cómo los corredores miran al suelo cuando están ya preparados para salir: solo su oído les alerta de que la carrera ha comenzado. Si una persona sorda compitiera con(tra) ellos, tendría que girar la cabeza para mirar a quien dispara el arma, así que saldría con retraso (y ya sabéis que, a este nivel, hasta las centésimas de segundo cuentan). Además, en los deportes por equipos sí se encontrarían con barreras de comunicación (por ejemplo, si se comunican en lengua de signos), mientras que esto no ocurre en una competición en la que todos los participantes están en la misma situación (*).
(*) En este punto, me gustaría hacer un inciso, porque no tengo claro este último argumento, que he encontrado aquí. Como siempre hemos insistido en el blog, hay muchos tipos de personas sordas y no todas optan por comunicarse en lengua de signos. Es decir, también en un equipo de personas sordas podría haber malentendidos porque unos hablen y otros signen. Si alguien puede iluminarme en este aspecto, por favor que deje un comentario más abajo.

Delegación española en Sofía

lunes, 22 de julio de 2013

Cuentos normalizadores para niños sordos

Supongo que, a estas alturas, ya os habréis dado cuenta de que, a los niños, los libros que más les gustan son aquellos que les permiten identificarse con los personajes. A veces son los propios padres los interesados en que los niños se identifiquen: estoy pensando, por ejemplo, en esos libros infantiles en los que el prota deja de usar pañal, va a tener un hermanito, etc.

Pues bien, ¿qué pasa con los niños con discapacidad auditiva? ¿Existen libros infantiles en los que los personajes sean sordos? ¿Lleven audífono? ¿Implante coclear? Pues sí, alguno:

Los niños con audífono, por ejemplo, disfrutarán leyendo los libros de Oliver:

Oliver y sus audífonos:




Oliver y sus audífonos con FM:




También es muy conocido el cuento El sueño de Pedro, un corto realizado por la Federación de personas sordas de la Comunitat Valenciana (Fesord). En él, un niño sordo signante descubre qué son las barreras de comunicación e intenta, junto con sus amigos, derribarlas.





Otro de los protagonistas de cuentos infantiles es Blue Ear, un personaje creado a raíz de la petición de una madre que, desesperada porque su hijo de cinco años no quería ponerse los audífonos porque los superhéroes no los llevan, escribió a Marvel Comics. Aunque la empresa no respondió a la petición en un primer momento, al cabo de unas semanas el pequeño Anthony Smith recibió en su casa un cómic cuyo protagonista ¡era él! Enseguida corrió a ponerse sus audífonos azules, con los que es capaz de oír a cualquier persona que necesite ayuda, esté donde esté...




De hecho, también hay un superhéroe por ahí suelto que va en silla de ruedas :-)



Otro de los cuentos que pueden ayudar a los más pequeños a entender su situación es Sords profunds, però hi sentim i parlem!, de Marta Capdevila. Escribió este libro al enterarse de que su hijo pequeño era sordo, como ella. Con textos breves y muchas ilustraciones, la autora cuenta todo el proceso, los distintos pasos y decisiones que tuvo que tomar la familia, las visitas a los especialistas,... Según Trujamanía, el libro se distribuye gratuitamente en PDF y solo hace falta escribir un correo electrónico. Yo lo hice y aún no he recibido la copia, ya os contaré. De momento las críticas que he leído son muy buenas y por eso lo he incluido en la entrada.




Además, hay libros para niños que pronto tendrán un implante coclear, como es La historia de Lucas (clic aquí para descargaros el libro en PDF):




Editado por el Gobierno de Aragón, y el servicio aragonés de salud, este cuento explica a los niños los procesos previos a la implantación, aunque también hay un cuento para más adelante, en el que se explica el mantenimiento del implante coclear: Lucas se va de campamento (clic aquí para descargar la versión en PDF). Por lo que he podido leer, probablemente se editen más números de esta serie.

miércoles, 10 de julio de 2013

Expresión corporal: ¿vergüenza, yo?

Sin duda alguna, la expresión corporal es un componente muy importante de las lenguas de signos (especialmente del sistema internacional, por lo que nos ha comentado la profesora) y por eso el ciclo de Interpretación de lengua de signos española incluye una asignatura dedicada exclusivamente a desarrollar esto. En esta clase he disfrutado como una enana, aunque guardar la vergüenza bajo llave hasta que acabe la clase es un requisito indispensable para aprobar y pasarlo bien.



Por ejemplo, hemos realizado actividades como:
  • Jugar al teléfono roto sin sonidos ni signos, solo con mimo. En esta variante el teléfono está igual de roto que en la tradicional, os lo aseguro.
  • Ordenar viñetas explicando cada una la suya y sin poder ver el resto. Contar nuestra versión de la historia y comprobar luego que no siempre acertamos por muy exhaustivas que hayamos sido con las explicaciones... 
  • Hacer diálogos incluyendo recetas de cocina. Como lo bueno era la expresividad, casualmente siempre había alguna que «se quemaba» cocinando para añadirle un poco de tensión al asunto.
  • Explicar algún deporte (en mi caso, el patinaje sobre hielo): historia, normas, competiciones, etc. Y, lo más jugoso: demostración de cómo se juega, interpretando los diferentes personajes de cada deporte (varios jugadores, árbitro, público, etc.). Tremendo.
  • Representar una escena cotidiana como es la de esperar al bus. Poco a poco iban sumándose los personajes, que nosotras mismas podíamos inventar. Fue divertidísimo: por ejemplo una mujer parió en la parada y casi le roban al bebé... Lo que dan de sí una hora y media y unos diez personajes.
  • Cuentos signados, pero no cuentos tradicionales, no. Reescribimos La Cenicienta, la adaptamos a los nuevos tiempos y luego la representamos.
  • El fondo del mar: cada una adoptaba el rol de un animal o planta y teníamos que hacer una pequeña representación. Yo fui cangrejo :-)
  • Contar chistes. Las personas sordas suelen incluir comparaciones con los oyentes en sus bromas. Ojalá tenga tiempo de investigar más sobre el humor sordo, porque creo que aún me queda mucho por descubrir.
  • Inventarnos nuestros currículum y simular entrevistas de trabajo como trapecistas, animadoras infantiles, cuidadoras de animales en el zoo,...
  • Signar canciones. Me ha encantado hacerlo y, como habéis visto en otras entradas, le pillé el gustito pronto.

No hemos tenido tiempo para aburrirnos. Con todo, y pese a haber sacado toda nuestra cara dura, difícilmente podremos ser tan, tan expresivas como Tony Bloem, el protagonista del siguiente anuncio. No tiene desperdicio:




Independientemente de que estudiéis el ciclo o no, os recomiendo encarecidamente que, si tenéis la oportunidad de apuntaros a algún curso de expresión corporal, lo hagáis: tendréis las risas de la semana aseguradas y además ganaréis en seguridad, espontaneidad y cara dura.

¡Fuera esa vergüenza! Con ella no se llega a ninguna parte...

viernes, 5 de julio de 2013

Congreso del CNLSE sobre investigación de la lengua de signos

Como ya sabéis, la lengua de signos española es lengua oficial en nuestro país desde 2007. En la misma ley en la que se reconoció su carácter oficial también se regulaba la creación del Centro de Normalización Lingüística de la Lengua de Signos (CNLSE, pronunciado /cenelse/). Los próximos días 26 y 27 de septiembre, coincidiendo con la celebración del Día Europeo de las Lenguas, esta institución celebrará su tercer congreso, dedicado a la investigación de la lengua de signos española, y que se dirige especialmente a investigadores, profesores, expertos, intérpretes, familias, estudiantes y, en general, a todos los profesionales interesados en la lengua de signos española. Y es que la investigación sobre una lengua es un gran paso para fomentar su normalización.


Como se indica en la propia página web del CNLSE, el congreso se estructurará en ponencias, comunicaciones y mesas redondas. Además, se tratará de nuevo de un congreso totalmente accesible, en el que la lengua de signos española y el castellano serán lenguas oficiales, y que además contará con bucle magnético y un servicio de subtitulado en directo.



Aquí tenéis el programa definitivo. Si estáis interesados en acudir, el congreso se celebrará en el Salón de Actos Ernest Lluch del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (C/ Paseo del Prado, 18-20. 28071, Madrid). La inscripción es gratuita hasta completar el aforo y solo tenéis que rellenar el siguiente formulario y mandarlo por correo antes del 16 de septiembre a cnlse@cnlse.es.

Yo me lo perderé porque aún estaré con las prácticas de traducción en el Parlamento Europeo, pero pretendo verlo enterito luego cuando lo suban a Youtube.

Para ir calentando motores, aquí os dejo una presentación que trata precisamente sobre la investigación de la lengua de signos, aunque de una forma bastante teórica y diferenciándola de la investigación de lenguas orales:



miércoles, 3 de julio de 2013

Ciclo de interpretación de lengua de signos: primer curso

Como están a punto de salir ya las listas de los futuros alumnos del ciclo de interpretación de lengua de signos, he pensado que sería interesante incluir en el blog algunas entradas para describir las asignaturas del plan de estudios. Hasta ahora solo Elixabete García ha realizado un breve repaso en su blog, pero a mí me gustaría profundizar más para que los futuros y futuras ILS sepan a qué atenerse cuando se apuntan al ciclo.

Os explico por qué: al menos en mi instituto (Misericordia, en Valencia), todos los años se inscribe muchísima gente y de hecho hay una lista de espera kilométrica (solo cogen a unos 22 alumnos, en mi año a 27). No obstante, según lo que nos han comentado las profesoras -todas chicas, sí- es más que frecuente que, hacia final de curso, el número de alumnos -alumnas, realmente- se haya reducido casi a la mitad. Este año no ha sido una excepción.

En ocasiones hemos comentado en clase a qué puede deberse este abandono y hemos encontrado varias posibles causas:
  • No es un ciclo sencillo. Amigos, quitémonos esa idea de que la formación profesional es algo facilito que no requerirá mucho esfuerzo.
  • Requiere mucho tiempo: tanto para asistir a clase (además de ser obligatorio, es que si no vas a clase no aprendes ni mejoras, así que obviamente es complicado que apruebes), como para hacer los múltiples trabajitos que te mandan. Cuenta con que tendrás que signar cuentos y cortos, recuerdos, prepararte exposiciones y noticias (oralmente y en lengua de signos cuando ya puedas), hacer interpretaciones directas e inversas,... Así pues, aunque se puede compaginar con otras actividades como una carrera universitaria o un trabajo, vale la pena mentalizarse de que será un año duro.
  • La lengua de signos es una lengua más y, aunque se parte de cero en el ciclo, el ritmo de aprendizaje debe ser rápido porque en dos años tenemos que dominar la lengua a tal nivel que seamos capaces de interpretar (nótese el carácter utópico y mi preocupación porque aún no se haya producido el salto a la universidad). Además, hay gente a la que se le dan bien los idiomas y gente a la que no, gente a la que le fascina la lengua de signos en cuanto la descubre y gente que se lía muchísimo porque no todas las frases tienen verbo, por poner un ejemplo. Si ya sabes algo de lengua de signos, llevas mucho ganado, principalmente porque ya sabes a lo que vas.
  • También hay que invertir tiempo en conocer a la comunidad Sorda, por ejemplo yendo a actividades de las asociaciones, haciendo amigos, organizando encuentros como la Fiesta de la Primavera, viendo vídeos por internet, leyendo blogs y noticias,... Para mí esto ha sido lo más divertido de todo y no lo he visto como una obligación, pero lo incluyo en al lista porque es una necesidad más.
  • Además, claro está, de otras causas personales, como puede ser que encuentren trabajo y que les sea imposible compatibilizarlo.
Dicho esto, a mí me ha encantado y he disfrutado muchísimo durante todo el curso, así que solo puedo recomendaros que lo curséis. Sabiendo todo esto, ¿os atrevéis?

Aquí dejo la lista de asignaturas (según vaya publicando las entradas iré añadiendo los enlaces):